En esta entrada que traigo quiero hacer referencia a Blázquez, el concejal socialista, y en especial a uno los artículos que tiene en su blog personal. En dicha entrada, hace alarde de la movilización en Guadalajara de 20.000 personas (según cálculos suyos, claro, porque la policía habla de 5000…) en contra de la instalación de un almacén de residuos nucleares en Yebra. He de decir, que sabemos de sobra cuánto le gustan las manifestaciones, incluso en contra de la educación privada/concertada, cuando parece ser que es la educación elegida para formar a sus descendientes. Aunque no entienda la incoherencia de tal actitud, me voy a centrar en el tema que nos ocupa: la energía nuclear.
Sabemos la etiqueta que se han colgado los socialistas de ecologistas, pero deberíamos preguntarles qué opinan de las tres subidas en la factura de la luz durante siete meses (Julio, Octubre, Enero). Supongo que Blázquez, con sueldo de concejal en el Ayto. de Alcalá de Henares, puede permitirse ciertos lujos, pero al resto de ciudadanos de a pie estas subidas nos apuñalan el bolsillo. Y mucho más con la situación laboral que hay en el país.
Yo no seré quien diga que no se siga investigando en el campo de las renovables, pero es un hecho que a día de hoy es un sector no rentable. La producción de un vatio es demasiado caro, y además, las empresas subsisten gracias a las fuertes subvenciones que otorga el estado.
La energía nuclear no emite CO2 a la atmósfera, y la producción de energía es continua a diferencia de las renovables. Países pujantes como Francia, Alemania, EEUU, Japón apuestan por ella (ver mapa):

y el mayor problema que presentan son la gestión de sus residuos, que es por lo que se manifiestan en esta ocasión. Los almacenes, que dicho así parece una nave industrial en un polígono, es una especie de bunker con paredes de un grosor de 1,80 metros a 2,00 metros y cuya seguridad está más que demostrada. Esto es lo que implica el estado de bienestar al que tanto les gusta aludir y el progreso que venden: compaginar unas cosas con otras.
En definitiva, renovables sí, pero como accesorio de la energía nuclear porque el alto coste que tiene al ciudadano importa y no podemos estar comprando energía de otros países como Francia (59 centrales nucleares son las que tienen), por subirnos al carro de lo políticamente correcto a favor de votos, tal y como le gusta hacer al socialismo.
Por último, no me quiero despedir sin decirle al Sr. Alberto Blázquez que yo también en mi barriada o en mi comunidad de vecinos, al igual que Bartolo, hablo del resto como “mis vecinos”. Y no utilizo la expresión porque sean posesión mía o porque yo sea el señor feudal del bloque o del barrio, sino porque simplemente viven cerca de mí. Supongo que Blázquez, no se debe sentir demasiado alcalaino ni cercano a los habitantes que componen su entorno y por eso le choca que la gente use la expresión “mis vecinos”.
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